Como evitar discutir con la pareja…

San Valentín parece ser la ocasión especial para replantearnos cuestiones que refieren a nuestra pareja y qué podemos hacer nosotras para lograr un mejor entendiemiento y fortalecer la relación.

Una de las cuestiones fundamentales en una pareja es la discusión. Todas las parejas discuten en algún momento de la relación o frente a determinados temas como puede ser política, religión u opiones encontradas sobre determinados temas. El problema es cuando la discusión se torna parte de la rutina o cuando cualquier excusa es válida para iniciar un interminable intercambio de palabras.

Es muy dificil lograr que una discusión termine bien porque siempre intentamos avasallar a nuestra pareja hasta convencerlo de que nuestra verdad es la única. Tampoco nos conformamos con que nos den la razón de entrada sin haberlo discutido, ya que pensaremos que nos toman por loca y ese será otro motivo para continuar la disputa.

¿Por qué discutimos?

Precisamente ese es uno de los motivos principales por los que las parejas discuten: intentamos que él piense como nosotras y nos dé la razón. Tener la razón se convierte en un tema de orgullo que satisface nuestro ego.

Otras veces discutimos por no haber prestado atención a las peticiones de nuestra pareja. Esto se debe a que no siempre prestamos atención a lo que nos dicen, por creer que tenemos la verdad absoluta y cuando nos hablan nos damos el lujo de clasificar lo que nosotras creemos que es importante y lo que no lo deshechamos. De esta forma perdemos de vista que lo que puede resultar insignificante para algunos es muy importante para otros.

Escuchar atentamente todo lo que nuestra pareja tiene para decirnos, aunque nos aburra o no nos importe demasiado, es la clave para un buen entendimiento en la pareja. Sobretodo demostrar respeto. El respeto pareciera que a medida que se va tomando confianza en la pareja se va perdiendo.

En un principio cuando todo es color de rosa, solíamos escuchar con atención a la persona amada, incluso hasta con cierta admiración cuando nos contaba sus anecdotas o nos daba su opinión sobre algún tema. Con el tiempo, la confianza va repercutiendo negativamente, ya no nos causan gracia sus chistes, ya hemos escuchado sus anecdotas hasta el punto que nos aburren, y parecemos no tener ningún problema en continuar viendo la televisión mientras nos cuentan como estuvo su día.

Luego nos quejamos y nos preguntamos por qué no podemos volver a ser como eramos antes. Mantener la pareja es un trabajo dia a dia que implica complacer al otro en pequeños detalles como prestarle atención, ser respetuosas, y por sobretodo evitar la confrontación.

La discusión no debe ser una lucha de opiniones ni un intento por imponerle nuestras ideas al otro. El respeto a la manera de pensar y el intercambio de las diferentes opiniones debe ser un alimento para la pareja. Debemos siempre intentar aprender el uno del otro, aceptando las diferencias y sin volvernos “clones” de la pareja.

En caso de que llegue la discusión, primero hay que dejar hablar, escuchar atentamente y una vez que termine, expresarnos nosotras con libertad. Evitar los insultos, los descalificativos, el desprecio por la opinion ajenta. Evitar levantar la voz ya porque hablemos mas alto no significa que seamos dueños de la verdad y por sobretodo no pretender ganar. No es una guerra, no hay ganadores ni perdedores. Con cada discusión perdemos los dos.

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